| El Banco de España ratifica el modelo KIMbcn |
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El texto, en el que se realiza un análisis de los efectos de las inversiones en Investigación y Desarrollo sobre la actividad económica y da valor a la importancia de la investigación y la transferencia de conocimiento, subraya la necesidad de innovar porque “el progreso tecnológico es uno de los principales determinantes de la productividad a largo plazo”. El estudio afirma, también, que “el desarrollo tecnológico es el resultado de la innovación que consiste, esencialmente, en la introducción de nuevos productos o procesos productivos (o que mejoren significativamente los anteriores) y que permitan reducir los costes de producción o incrementar la calidad de los productos”.
Asimismo, el artículo pretende profundizar en el estudio de los efectos del gasto en innovación sobre la actividad económica desde una perspectiva agregada y comparada de España y las seis principales economías desarrolladas, entre las que se encuentran: Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Estados Unidos y Japón.
En las conclusiones del análisis se detecta un buen comportamiento del impacto de las inversiones I+D a largo plazo en relación con las principales economías desarrolladas, aunque identifica un mal comportamiento a corto y medio plazo. Ello confirma que el modelo KIMbcn es necesario para la dinamización de la transferencia de conocimiento con el objetivo de tener mayores retornos económicos de las inversiones públicas sobre la sociedad.
En consecuencia, se confirman las teorías sobre las que KIMbcn fundamenta su actividad y crecimiento, teniendo en cuenta que en el artículo se observa que “la inversión en I+D pública parece generar un efecto arrastre sobre la I+D privada”. Esta observación sigue la misma línea en la que trabaja KIMbcn: apostar por la inversión público-privada para el desarrollo de proyectos de valorización y para apoyar la posterior transferencia del conocimiento generado. |






